(Mateo, 7 años)
Todo lo que vemos a nuestro alrededor está hecho de átomos, desde nuestro cuerpo o nuestro juguete favorito, hasta el planeta en el que vivimos o las estrellas en el cielo.
Los átomos, al mismo tiempo, están hechos de electrones, protones y neutrones, que al mismo tiempo están hechos de cosas aún más chicas.
Pero cuando hace unos cien años empezamos a entender de qué estaba hecho el universo algunas cuentas no cerraban. Un astrónomo de Suiza — que es una persona que se dedica a estudiar el cielo y lo que hay en él que viene del país que más come chocolates — propuso que tal vez había algo más que átomos.
Y para que las cuentas cerraran se le ocurrió que tenía que haber algo más allá afuera que no podíamos ver, y por eso le llamó “materia oscura”. Sus compañeros no le dieron mucha bola pero muchos años después se dieron cuenta de que había tenido una muy buena idea.
Así que no todo está hecho de átomos, sino que hay muchas cosas de las que no sabemos bien cómo están hechas. Pero por eso es que la ciencia es tan divertida: ¡Siempre quedan cosas para descubrir!

Las preguntas que surgen en la infancia suelen causar perplejidad. Por lo general o bien no sabemos la respuesta o bien la que recordamos está a medias y difícilmente alcanza para saciar esa curiosidad.
Este es un atolondrado intento por responder algunas de esas grandes preguntas.
Referencias
Cómo funcionan las cosas es un proyecto sostenido por las personas que leen. Si querés sumarte a que el proyecto crezca, y recibir contenidos exclusivos, podés hacerlo por acá.

Lo que leíste es un fragmento del correo enviado el 26 de abril de 2020.
Si querés recibir «Cómo funcionan las cosas» todos los domingos, podés suscribirte acá. Además, podés encontrarme en Instagram, Facebook o Twitter.

