¿Por qué me persigue la luna?

(Paz, 4 años)

La Luna parece seguirnos porque al estar muy pero muy lejos, y ser muy pero muy grande, no parece moverse como las cosas que tenemos cerca, como árboles y casas.

Podemos hacer la prueba con nuestro árbol favorito: si estamos muy cerca y caminamos veinte pasos pasándole por al lado vamos a pasarlo muy rápido. Pero si nos alejamos mucho, sin perderlo de vista, y caminamos la misma distancia nos va a parecer que más o menos se queda en el mismo lugar.

Otra forma de hacer la prueba es buscar algo a lo lejos cuando vayamos por una ruta, como una montaña, y ver cómo se mantiene en el lugar en comparación con los árboles que pasamos al costado del camino.

Lo más importante al hacer estos experimentos es cada tanto mirar también hacia adelante porque nada de gracia tiene chocarse contra un árbol por estar mirando la Luna.


Las preguntas que surgen en la infancia suelen causar perplejidad. Por lo general o bien no sabemos la respuesta o bien la que recordamos está a medias y difícilmente alcanza para saciar esa curiosidad.
Este es un atolondrado intento por responder algunas de esas grandes preguntas.


Referencias


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Lo que leíste es un fragmento del correo enviado el 26 de junio de 2022. 
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