¿Cómo le ponían el nombre a las cosas sin saber qué eran?

(Sofi, 12 años)

Los nombres son aquello que nos permite mostrar acerca de lo que estamos hablando. Su función es la de lograr que otras personas puedan entender a qué estamos haciendo referencia. Algunos nombres son comunes, como silla, libro o relámpago, y otros son propios, como Julián, Valentín o Guadalupe. Suele haber una gran historia detrás de cómo cada cosa obtuvo su nombre.

Podemos imaginar un primer momento en el que para referirnos a algo simplemente señalábamos. Por ejemplo, para hablar de un arroyito le hubiéramos hecho un gruñido a la otra persona y luego levantando la mano le podríamos señalar lo que queremos decir. Pero al volver y alejarnos de aquel lugar se hubiera vuelto difícil hacer entender. Entonces quizá en algún momento nos pusimos de acuerdo en que cierto gruñido era para hablar de aquel arroyito, y así con distintas cosas.

Algunas palabras nos recuerdan a lo que refieren por la forma en que suenan. Por ejemplo, las palabras nariz y estornudo tienen sonidos nasales, o las palabras garganta, engullir o atragantarse tienen sonidos guturales y la palabras sorbo nos recuerda a la forma en que sorbemos. Pero también hay muchas que en realidad son fósiles de épocas en que las cosas tenían otros nombres y ya la relación se perdió pero la palabra o alguna versión de ella se mantiene.

El lenguaje es una herramienta, y como tal va mutando y respondiendo a nuestras necesidades. Es por esto que todo el tiempo se inventan nuevas palabras o se modifican algunas que ya existían. Hasta es posible que entre tus amigos hayan inventado alguna palabra para referirse a algo en especial. Un poco así es como las personas empezaron a usar nombres para hablar de cosas sin saber lo que eran.

© Eliana Iñiguez

Las preguntas que surgen en la infancia suelen causar perplejidad. Por lo general o bien no sabemos la respuesta o bien la que recordamos está a medias y difícilmente alcanza para saciar esa curiosidad.
Este es un atolondrado intento por responder algunas de esas grandes preguntas.


Referencias


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Lo que leíste es un fragmento del correo enviado el 9 de febrero de 2020. 
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