(Tiziano, 7 años)
Cuando nacemos parece que no tenemos dientes, pero en realidad son muy chiquititos y están escondidos.
Recién cuando tenemos más o menos seis meses los dientes de leche van perdiendo la timidez y empiezan a aparecer. Y ya un poquito después podemos empezar a comer cosas más interesantes que puré o la leche de mamá.
La razón por la cual no nacemos con una boca llena de dientes es que para eso nuestras cabezas tendrían que ser más grandes y eso haría casi imposible que pudiéramos nacer del modo en que lo hacemos.
Es por ello que los dientes de leche sirven principalmente para guardarle el lugar a los dientes que luego nos acompañarán durante toda la vida, que se esconden en la boca hasta que sea su momento de salir.
Pero si un diente de leche se nos cae demasiado pronto los otros puede que se pongan tan cómodos que cuando sea el momento de salir de los dientes adultos no encuentren lugar. A veces, también, si no nos cepillamos bien y comemos muchas cosas con azúcar nos salen caries y nos tienen que sacar un diente antes de tiempo.
Es por eso que a veces los dientes quedan un poquito chuecos como si se estuvieran amontonando para salir todos en una foto y tenemos que usar aparatos.
Las preguntas que surgen en la infancia suelen causar perplejidad. Por lo general o bien no sabemos la respuesta o bien la que recordamos está a medias y difícilmente alcanza para saciar esa curiosidad.
Este es un atolondrado intento por responder algunas de esas grandes preguntas.
Referencias
- Why Do We Have Baby Teeth?| Hatcher & Frey Orthodontics
- Anatomy and Development of the Mouth and Teeth | Stanford Children’s Health
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Lo que leíste es un fragmento del correo enviado el 31 de agosto de 2021.
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